viernes, 29 de enero de 2010

El perro y su historia......

Era un dia como cualquier otro, yo estaba en mi jaula de vidrio viendo como las personas de la tienda abrían el local y ponían todo en su lugar para estar listos para las multitudes de niños y personas que venían a visitarme a diario. Hoy por la mañana me pusieron a un nuevo compañero, aunque esta vez no deseaba jugar con el, como un labrador como yo se podía llevar con un chihuahueño, que aparte de gorroso, es mas vanidoso que una rosa. Yo por supuesto ni me le quería acercar, pero ya después de que estuve aburrido comencé la platica y empezamos a jugar como si fuéramos hermanos. Me conto que el ya había estado en una tienda parecida y que no toda la vida estaríamos aquí, que un día nos llevarían a un mejor lugar, a mi me sonó algo alocado pero sin reírme, respete su pensamiento; porque como podría existir otro ambiente que no sea este. Desde que tengo memoria he estado conviviendo con diferentes animales en estas paredes de vidrio y por lo tanto, no creo que haya algo diferente a esto. Pero en fin, la tarde parecía ya acabar cuando de repente sentí la mirada de un niño inquieto y así fue, era un niño pelirrojo viéndome a través del vidrio, sinceramente a mi me parecía que ni pestañaba. El se quedo ahí por espacio de una hora, no dejaba de verme, me apuntaba y le decía algo a una persona al lado de el, tal vez era su mama o algo parecido. Fue entonces cuando sentí que dos manos me jalaron por la parte de atrás y me pusieron dentro de una jaula, yo no podía ver casi nada, solo lo que apenas alcanzaba a ver por las ranuras. De pronto, ya estaba afuera de la tienda y mi sorpresa fue increíble, por fin pude ver mas haya y al parecer, era como una tienda muchísimo mas grande que la anterior donde convivían muchas personas, mas de las que podía imaginar. Luego me subieron a un aparato extraño con dos ruedas que podía moverse a un gran velocidad y para mi todo era mas que maravilloso, jamás habías visto tantas cosas nuevas, tantas personas, tantas tiendas y casas, tantos arboles y un paisaje azul como nunca podría haber imaginado. De improvisto, nos paramos bruscamente frente a una casa gigantesca, se abrió la puerta y me llevaron a la parte trasera donde había un bonito patio con zacate y fue ahí donde me soltaron. Entonces pude ver que el que me llevaba en esa jaula era ese niño de la tienda, al parecer era cierto la historia del chihuahueño y el niño me había elegido para vivir con el en un mejor lugar y saben que, me encanta. Ahora empecé a correr como loco, a respirar el aire fresco y puro, a sentir las caricias de mi amo (niño), a poder sentir que se siente ser parte de una familia y de un hogar y por muy descabellado que se escuche creo que hoy ha sido el mejor día que un perro pueda tener.

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